“Es ropa vieja”, “huele mal”, “no hay tallas grandes”…separamos el prejuicio de la realidad.
Mito 1: Toda la ropa de paca es vieja o dañada. Falso: gran parte proviene de excedentes de temporada, devoluciones y ropa nueva sin etiqueta.
Mito 2: No se puede planear el inventario. Falso: existen categorías y grados definidos.
Mito 3: Es un negocio solo para tiendas pequeñas. Falso: cadenas comerciales de segunda mano en Estados Unidos y Europa operan este modelo a gran escala.
Mito 4: La calidad es una lotería total. Parcialmente falso: hay variación, pero un buen proveedor reduce la incertidumbre.
Mito 5: Comprar pacas no es sustentable. Al contrario: es una de las formas más directas de otorgar una segunda vida a una prenda.
El mayor obstáculo de este negocio no es el producto; son las ideas erróneas que se tienen de él.