Todo el mundo habla del margen, pero casi nadie muestra los números reales.
Una paca mixta de 100 prendas puede generar entre 100 y 250 prendas dependiendo de la categoría. Si el costo mayorista equivale a menos de un dólar por prenda y cada pieza se revende entre 3 y 8 dólares según su condición y marca, el margen bruto puede superar el 500%.
La clave no está en inflar los precios, sino en rotar rápido. Una paca que se vende en dos semanas genera más flujo de caja y capacidad de reinversión que una paca que tarda ocho meses en liquidarse. La rentabilidad es mucho más alta de lo que parece en el papel. Las emprendedoras que mejor rentabilizan suelen fijar un precio base por tipo de prenda desde el primer día, en lugar de improvisar por pieza.
El negocio de las pacas no es magia; es matemática simple aplicada con disciplina de rotación.