Existe un lenguaje de códigos entre proveedores que decide si tu compra será un éxito o una pérdida de tiempo.
Grado A significa prendas en excelente estado, muchas veces con etiquetas o repuestos premium. Grado B indica un estado general con algo de desgaste normal, perfecto para tiendas de rotación rápida y precios accesibles. Grado C incluye prendas con imperfecciones visibles; su destino suele ser venta por lote o exportación a reciclaje textil.
Comprar sin saber el grado es como comprar un auto sin saber las millas: puedes apostar a ciegas. Pedir siempre la clasificación antes de cerrar la compra es lo que separa a los compradores nuevos de los experimentados.
Preguntar el grado antes de pagar no es desconfianza; es simplemente la base de la negociación.